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La instalacion del equipo de radio
En esta guia vamos a aprender a instalar el sistema
de radio en un avion, ya sea armado artesananlmente o un ARTF (listo para volar)

La instalación de la
radio y sus elementos de control es una tarea que debe de comenzar en el mismo momento que
se aborda la construcción del modelo y acaba en último lugar. De su correcta ejecución
depende que nuestro modelo envejezca de forma natural. No pocas veces una mala
instalación es la causa de esos desastres inexplicables. Por otra parte, si prevemos su
ubicación desde el principio no tendremos la desagradable sorpresa de tener que hacer
cirugía para instalar una última transmisión.

La disposición habitual del equipo de radio es colocar la batería bajo o detrás
del deposito, el receptor a continuación y los servos en la parte central o trasera del
habitáculo que suele quedar bajo las alas. Esta disposición no es caprichosa sino que
responde a una experiencia acumulada por todos los aeromodelistas. La batería se coloca
delante porque en caso de desastre al ser un elemento pesado des trozaría cualquier
elemento delicado que tuviera delante, el receptor y los servos están previstos casi
siempre en el diseño del modelo ya que su colocación correcta posiciona en cierta medida
el centro de gravedad. La batería no es un elemento tan delicado como el receptor y no
necesita nada especial para su protección si bien es conveniente envolverla en una espuma
ligera.
Los servos se colocan normalmente en la parte posterior del
alojamiento del ala debido a que así resulta más sencillo instalar las transmisiones
para los mandos de cola, elevador y dirección.
Con esta disposición queda un hueco importante para el receptor, que sí es un elemento
delicado, en la parte delantera, donde lo acomodaremos envolviéndolo en espuma. Una buena
espuma de protección es el tubo de aislamiento para calefacción que encontraremos en los
establecimientos especia. Izados, este tubo se encuentra en muchos diámetros, es
suficiente elegir uno que per. mita el deslizamiento suave del receptor en su interior.
Este paquete flexible se sujeta al piso del fuselaje con unas tiras de velero.

Antena oculta
La antena, que generalmente se suele colocar al exterior, debe de instalarse lo mas
extendida posible, tanto es esto así que el receptor obtendrá su rendimiento óptimo si
esté totalmente extendida, ya que el receptor se ajusta para la cantidad de cable de
antena que lleva instalada. Si la antena forma curvas y pliegues, la longitud total de
ésta se ve acortada y por ende el rendimiento del receptor es menor, esta pérdida de
rendimiento no es muy evidente para pérdidas de longitud de pongamos como ejemplo un
veinte por ciento, pero si cometemos el error de dejar la antena perfectamente enrollada
en el interior de nuestro avión las consecuencias serán fatales.
Durante un tiempo estuvo de moda la antena vertical en los aviones de radiocontrol, hoy
esta practica ha sido abandonada ya que el nivel de calidad de los equipos de radio
actuales permite una serie de libertades grandes en su utilización.
La tendencia actual consiste en instalar la antena en el interior del fuselaje del avión.
Nuestros fuselajes son de madera o plástico y por tanto no provocan un aislamiento de la
señal de radio que llega al receptor, otro problema serían las transmisiones metálicas
paralelas a la antena, pero la longitud de onda en la que operan los equipos de
radiocontrol es mucho mayor que la distancia entre la antena y estos elementos metálicos
que eventualmente pueda albergar el fuselaje. Para la instalación de la antena en el
interior del fuselaje es suficiente haber montado con antelación un tubo de plástico en
su interior por el que deslizaremos el cable de la antena, cuando llegue el momento; si
nuestros fuselajes son demasiado cortos colocaremos este tubo hacia la deriva o le daremos
una salI da al exterior, donde colgaré el sobrante de la antena que el aire de la marcha
mantendrá extendida. Mantener la antena extendida al máximo es lo realmente importante.

Servos bien sujetos
De nada sirve que nuestros fabricantes de servos se esfuercen en suminístranos unos
servos de gran precisión mecánica, alta potencia y rigidez si nosotros los montamos de
cualquier manera sobre sus bastidores. Los servos deben de instalarse en un bastidor
suficientemente firme; puede utilizarse el bastidor en plástico que suministran algunos
fabricantes, pero estos bastidores que son muy prácticos a la hora de cambiar el equipo
de radio de un modelo a otro necesitan sin embargo de un bastidor a su vez. Nosotros somos
más partidarios del bastidor fijo al fuselaje, sencillo de realizar con el esquema que
presentamos, ligero y resistente y participando a su vez en la resistencia de los flancos
del fuselaje.
Una fijación firme no quiere decir sin embargo una fijación rígida, el servo es
también un elemento con una electrónica delicada aunque no lo sea tanto como la del
receptor, pero al mismo tiempo es un elemento mecánico que debe de transmitir esfuerzos
importantes y recibirlos asimismo, para conseguir el doble propósito de mantenerse en su
sitio y protegerse de los esfuerzos exteriores se utiliza la fijación por silenbloks.


Interruptor por el lado limpio
El acceso al interruptor debe de hacerse por el lado del modelo donde no llega la
grasa del motor, éste suele ser el lado izquierdo, si los flancos del fuselaje son de
fibra o plástico, su espesor seré pequeño y esto nos permite situar el interruptor
directamente fijado en esta zona, pero existe una manera más practica y cómoda y que,
además, aísla totalmente el interruptor del ambiente exterior. Consiste esta solución
en instalar una varilla de mando que vaya desde el interior del fuselaje al exterior para
maniobrar con ella el encendido y apagado de la radio. Conviene cuidar que la posición de
encendido sea tirando de la varilla, ya que si se instala al contrario será muy difícil
mantener apagado el equipo durante el transporte, ya que cualquier cosa que presionase
sobre el interruptor encendería el receptor con el desgaste inútil de la carga de
batería.

>Baterías de cinco elementos
Es una practica habitual del automodelismo radiocontrolado, en el avión casi no lo
utilizamos, quizá pecando de conservadurismo ,pero con los equipos de tipo medio actuales
es perfectamente posible la alimentación del equipo de recepción con cinco elementos de
Níquel-Cadmio que es el equivalente a los cuatro elementos de pilas secas para lo que
vienen previstos muchos equipos actuales, con esta disposición notaremos que nuestros
servos son mas rápidos y potentes aunque en realidad estén trabajando a su rendimiento
normal. Esta alimentación no es adecuada cuando se utilizan servos de alto rendimiento,
ya que estos servos trabajan generalmente con el motor sobrealimentado.
Conclusión
Como hemos observado la instalación del equipo de a bordo es simplemente el respeto
de unas pocas normas sencillas, eso si, muy depuradas en la historia de la técnica
aeromodelista; habré casos especiales en que tendremos que salimos de la norma, pero en
general estos consejos valdrán para el ochenta por ciento de los modelos que
construyamos..
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