Botiquín de viaje: lo que no te puede faltar

Botiquín de viaje: lo que no te puede faltar

1. Repelente de insectos

La malaria, el dengue o el chikungunya son patologías graves que pueden prevenirse haciendo uso de estos productos. Deben aplicarse con frecuencia y en función de los hábitos del insecto amenazante (por ejemplo, en el caso de la malaria, al atardecer, al amanecer y durante la noche). Según Pérez Molina, deben «tener una concentración elevada, lo que influye en su duración. Las lociones son las más concentradas y no se disuelven en agua fácilmente. No hay evidencia de que funcionen las pulseras y algunos aparatos de ultrasonidos».

2. Analgésicos y antiinflamatorios

Es probable que durante el viaje se produzcan dolores o molestias generales como un dolor de cabeza o dolor muscular. El remedio básico son los analgésicos y antipiréticos, como el ibuprofeno, el paracetamol o el ácido acetilsalicílico. Por lo general se administran por vía oral y surten efecto minutos después de su toma. Se ha de tener especial cuidado si se sufre intolerancia gástrica, ya que pueden generar otro tipo de problemas.

3. Antiácidos

Los cambios en la dieta durante unas vacaciones pueden provocar molestias como acidez de estómago, náuseas o estreñimiento. Para remediar estos problemas, se puede recurrir a antiácidos que lleven una composición de bicarbonato sódico o de sales de calcio, magnesio y aluminio. Es conveniente controlar en qué momento se toman estas soluciones, ya que pueden tener efectos secundarios tales como diarrea, aumento de la sed o espasmos gástricos.

4. Protectores solares

Aunque el destino escogido para las vacaciones no sea de playa, en vacaciones se produce una mayor exposición de la piel al sol y esto hace necesario el uso de fotoprotectores. Es importante escoger un protector solar que bloquee tanto rayos UVA como UVB, y se recomienda escoger aquellos superiores a un factor 30. También es aconsejable que sean resistentes al agua aunque no esté previsto el baño, ya que el protector permanece más tiempo sobre la piel. Los expertos no recomiendan recurrir a lociones que funcionen también como repelentes de insectos. En caso de que por un descuido se haya producido una quemadura solar, es necesario llevar una crema para tratar este tipo de lesiones.

5. Fármacos anti-cinetosis

Los desplazamientos al lugar de destino, ya sea en coche, avión o barco, y los trayectos turísticos pueden producir mareos. Para aliviar sus síntomas se recomiendan aquellos compuestos a base de biodramina, generalmente de administración oral.

6. Gotas oculares de suelo salino

Los ojos suelen sufrir en verano más de lo habitual, debido a la continua exposición al sol o al agua de las piscinas. El botiquín debe incluir algún tipo de colirio para evitar enrojecimiento o picor, aunque también se puede optar por usar un suero fisiológico, si bien su acción hidratante es más limitada.

7. Apósitos para primeras curas

Es importante que el botiquín del viajero cuente con el utilitario necesario para curar posibles heridas y pequeñas lesiones que puedan surgir durante la estancia, sobre todo si el viaje incluye largas caminatas por la ciudad o rutas por la naturaleza. Así, el botiquín debe estar bien equipado de esparadrapos, vendas compresivas, gasas, suero fisiológico, tiritas, antisépticos yodados, etcétera, asegurándose siempre de que no hayan vencido la fecha de caducidad. También son de utilidad los parches para ampollas.

8. Antihistamínicos

Tanto si se produce una reacción alérgica inesperada como una picadura de un insecto, es conveniente tener a mano antihistamínicos. También una crema de cortisona puede ser de ayuda.

9. Sales de rehidratación oral

Son compuestos de sales que se administran para mantener los niveles óptimos de glucosa y sodio en el organismo. Su uso está especialmente recomendado en pacientes con diarrea para prevenir la deshidratación.

10. Clorhexidina

Es conveniente incluir en el botiquín del viajero un colutorio o enjuague bucal de acción bactericida y fungicida para prevenir infecciones bucales y mantener una buena higiene durante las vacaciones.

Viajar con tu bebé en avión: consejos para que todo salga perfecto

Viajar con tu bebé en avión: consejos para que todo salga perfecto

A todos nos encanta viajar. De hecho, es uno de los hobbies más populares del mundo. Ya sea para romper con la rutina, para escapar de lo cotidiano, para conocer nuevas culturas, para experimentar nuevas sensaciones, para conocer nuevas ciudades y paisajes, para conocer gente, para conocerse a uno mismo o por un sinfín de razones más la gente ama viajar.

Pero no todo es de color de rosa cuando viajamos y menos cuando lo hacemos con bebés. Además, si el viaje se realiza en avión y no se tiene mucha experiencia, los padres sentimos más miedo y ansiedad.

Como es uno de los verdaderos quebraderos de cabeza para los padres, quiero ayudar ofreciendo una lista de consejos basados en mi propia experiencia para viajar con tu bebé en avión.

Hace varios meses viajé a Roma con mi mujer y nuestro pequeño de seis meses de edad. Teníamos nuestras dudas y reticencias porque era la primera vez que viajábamos en avión con nuestro pequeño Daniel y pensábamos que íbamos a tener muchos problemas, pero nada más lejos de la realidad. Si te informas antes del viaje puedes prepararte para que todo salga perfecto y no hayan contratiempos.

No es muy complicado pero tampoco es coser y cantar. Los preparativos para que el bebé esté listo para viajar necesitarán mucho tiempo y planificación, y más si es la primera vez que viajáis con el bebé. Pero no te preocupes, valdrá la pena dejarlo todo bien atado para que disfrutéis del viaje lo máximo posible.

Viajar con tu bebé en avión: llegar al aeropuerto y hacer check in

Mi mujer y yo llegamos al aeropuerto con Daniel dos horas antes de que saliera el vuelo. Te recomiendo que llegues, como mínimo, con dos horas de antelación para no tener contratiempos. A nadie le gusta comenzar las vacaciones perdiendo el vuelo.

Mi mujer tenía muchas dudas de si podíamos llevar el carrito y el cuco del bebé hasta el avión. No hubo problema, ya que si el carro y el cuco son de un tamaño medio y plegables no ponen pegas. Nuestro modelo era de la marca Jané, lo compramos en 1000bebes.com y tenía hasta un 44% de descuento.

Viajar con tu bebé en avión: pasar el control de seguridad

Tras llegar al aeropuerto con tiempo y después de facturar una de las maletas, el siguiente paso es pasar el control de seguridad. Hay aeropuertos donde existe una cola donde tienen prioridad los padres con bebés pero no en todos está, por lo que es probable que te toque hacer la misma cola que los demás. Por ejemplo, en el aeropuerto de Roma Fiumicino no cuentan con la prioridad para bebés.

Cuando vais solos es sencillo pasar el control de seguridad pero con el bebé, el carrito, el cuco y demás es más complicado, por lo que te recomiendo que primero pase uno el control mientras el otro espera con el bebé.

Coloca la maleta en la cinta, quítate la chaqueta y los zapatos si es necesario. Pasa por el detector de metales, pliega y pasa el carro y el cuco por la cinta y seguidamente que pase el otro progenitor con el bebé en brazos.

Una vez pasado el detector de metales entrega la bolsa del bebé. Los recipientes de los productos deben ser inferiores a 100 mililitros. Ahí llevarás las cremas, los polvos de talco, los pañales, los biberones que quieras, etc… Es una buena opción, ya que podrás meter bebida para ti sin necesidad de comprar en el aeropuerto y sin que el personal del aeropuerto te las tire a la basura. Eso lo podemos hacer hasta que Daniel cumpla los dos años de edad.

Viajar con tu bebé en avión: subir al avión

Una vez esperando el avión te recomiendo que vayas por la cola de prioridad, ya que te dejarán pasar cuando te vean con el carrito y con el bebé aunque no hayas pagado de más.

Cuando entregas el billete a las azafatas ellas se encargan de guardar el carro y el cuco. Dirígete al avión con el bebé y con los trastos para poder coger sitio.

Según las normas del aeropuerto tienen que entregarte el carro al aterrizar a pie de pista o lo dejan en las cintas de equipaje para recogerlo ahí. En este sentido te recomiendo que mires en las cintas de objetos especiales, ya que a nosotros en Roma el carro nos apareció en la cinta de objetos especiales.

Viajar con tu bebé en avión: con el bebé dentro del avión

Ya hemos llegado antes, hemos realizado el check in, hemos pasado el control de seguridad y ya estamos en el avión esperando a que despegue.

Una vez arriba, las azafatas te dan un mini chaleco salvavidas y un cinturón extra para que tu bebé esté seguro y protegido. Te enseñarán a colocar el cinturón al bebé.

Durante el viaje te recomiendo que el bebé esté continuamente hidratado. Controla las tomas diarias para que quiera beber de su biberón en esos momentos.

También es ideal que coma antes y durante el vuelo. Es una buena opción, ya que comer evitará que se le taponen los oídos y así no empezará a llorar como consecuencia de ello. Si no quiere comer y se le taponan los oídos te recomiendo que le des el chupete que también servirá.

Otro consejo para viajar con tu bebé en avión es que lleves pañales y cremitas de sobra. En el avión no tendrán, tan solo ponen a tu disposición una mesita para cambiar al bebé en el baño. Aunque las mesitas no suelen estar muy limpias y son duras, por lo que te recomiendo llevar el bolsito cambiador para ponerlo encima de la mesa.

Además, cuando el bebé es pequeño es mejor cambiarlo en el asiento o en una cuna que te facilita la azafata. Hacerlo en el baño con las turbulencias y en ese espacio tan pequeño es una experiencia desagradable para los bebés.

Es una gran opción llevar alguno de sus juguetes favoritos para tenerlo distraído, así evitarás que se ponga a llorar o que moleste a los demás pasajeros. Juguetes, revistas, libros y demás son perfectos para que el bebé esté entretenido.

Otro consejo para viajar con tu bebé en avión es que lleves una mantita para acurrucarlo durante el viaje, así se quedará dormidito y no tendrá frío.

Viajar con tu bebé en avión: equipaje necesario para el bebé

Para viajar con tu bebé en avión y que todo salga bien te recomiendo que hagas una lista con todas las cosas necesarias para el pequeño. Nosotros hicimos una lista con todo el equipaje del bebé y así no perdimos nada y no se nos olvidó nada importante.

Hay muchos objetos y prendas necesarias para el bebé en un viaje. Nosotros estuvimos en Roma de jueves a lunes y nos llevamos todo esto para Daniel:

  • Termómetro por si tiene fiebre.
  • Gel de dientes.
  • Mordedor.
  • Esponja para lavar al bebé.
  • Jabón.
  • Crema de pañal.
  • Algodón para limpiar.
  • Toallitas.
  • Bastones de algodón.
  • Biberones llenos de agua para el viaje.
  • Leche en polvo.
  • Chupetes.
  • Juguetes o libros.
  • Bodies.
  • Trajes de una sola pieza.
  • Chaqueta.
  • Mantas.
  • Gorrito y guantes.

Viajar con tu bebé en avión: otros consejos

Aquí te ofrezco más consejos para viajar con tu bebé en avión. Consejos importantes que harán que tu viaje con tu pequeño salga sin contratiempos y a la perfección.

  • Lleva juguetes que no hagan mucho ruido para evitar molestar a los demás pasajeros. Importante: no llevar pistolitas de juguete que están prohibidas en el equipaje de mano.
  • Llevar los juguetes atados al bolso para evitar que se pierdan y que el bebé se ponga a llorar.
  • Lleva comida para alimentarlo durante el trayecto.
  • Es muy útil llevar una muda de ropa extra a mano por si se ensucia el pequeño.
  • Pensar en el aire acondicionado de los aviones que a veces molesta y más a un bebé.
  • Los libros con figuritas y colorines les encanta y les entretiene mucho.
  • Llevar pañales de más para que no falten.
  • Un buen consejo para viajar con tu bebé en avión es llevar un gel antibacterial para limpiarse las manos antes de tocar al bebé.
  • Llevar chupetes de sobra por si los pierde.
  • Es muy eficaz viajar de noche. Así el bebé dormirá la mayor parte del trayecto.
  • Darles de beber para que no se deshidraten por el avión y para que no se les taponen los oídos.

Ya conoces las claves para viajar con tu bebé en avión y que todo salga perfecto. ¿Te han gustado estos consejos? ¿Crees que te ayudarán a viajar con tu bebé? No lo dudes y danos tu opinión, cuéntanos tu experiencia o da consejos a otros lectores.

 

La UE investigará la pérdida de maletas en los aeropuertos

La UE investigará la pérdida de maletas en los aeropuertos

La mejor forma de que te estropeen el inicio de unas vacaciones es perdiéndote la maleta en el aeropuerto, por no hablar de los casos en los que la pérdida es a la vuelta del viaje, momento en el que sumamos al cansancio y la depresión del final de las vacaciones y la vuelta al trabajo las molestias que ello conlleva, sin mencionar tampoco la preocupación por los posibles efectos de valor que pudiéramos llevar en la maleta o, sencillamente, nuestras prendas de vestir más preciadas o los souvenirs y recuerdos comprados con tanto amor durante nuestro viaje.

Sabemos que tenemos unos derechos como pasajeros en el caso de pérdida y deterioro del equipaje, pudiendo reclamar hasta unos 1.200€ por daños en caso de rotura, deterioro, pérdida o retraso del equipaje en un vuelo de una compañía aérea de la UE en cualquier parte del Mundo, aunque, como recuerda el “Air Transport Users Council” (AUC), en la mayoría de los casos los pasajeros no son compensados adecuadamente, ya que para la reclamación hasta esos importes se requiere aportar facturas de compra, algo que, en la mayoría de los casos, resulta imposible para la mayoría de cosas que llevamos en el equipaje.

Por ello, parece que la solución a la pérdida de equipajes en los aeropuertos radica en establecer mayores exigencias y sanciones a las compañías aéreas, para que extremen el rigor en el tratamiento de los equipajes, ya sea en los que manipulan ellas directamente, ya sea a través de empresas subcontratadas. En este sentido, la Comisión Europea ha anunciado la apertura de una investigación en la materia, ya que en 2007 se perdieron por las compañías aéreas 42 millones de maletas en todo el Mundo, frente a los 30 millones de 2005, lo que supone un aumento considerable y preocupante si lo unimos al hecho de que 1,2 millones de maletas nunca se recuperaron, unas cifras que asustan y que dan que pensar.

Pero es que, además del valor sentimental de nuestros equipajes, la pérdida de nuestras maletas conlleva unos gastos adicionales inmediatos que también son difíciles de recuperar en la correspondiente indemnización, como es el caso de los artículos de higiene personal a que nos vemos obligados a comprar tras la pérdida de nuestras maletas, así como prendas de interior y de vestir para salir del paso los primeros días (salvo que no recuperemos nunca nuestro equipaje, en cuyo caso deberemos renovar nuestro vestuario con una importante inversión económica), algo que, como indican las cifras de pérdidas de equipajes, es algo que los viajeros tenemos que valorar cada vez más a la hora de planificar nuestros gastos de viaje ante la eventualidad más que probable de que nos pierdan las maletas y tengamos que realizar unos gastos no previstos.